07 Abr La nueva longevidad: una oportunidad para Chile
Chile enfrenta una transformación demográfica sin precedentes. Hoy, el 19,8% de la población supera los 60 años. Para 2050, esa cifra llegará al 32,1%. En otras palabras, uno de cada tres chilenos será una persona mayor. Esta nueva realidad nos interpela con fuerza: ¿estamos preparados para una nueva longevidad?
La respuesta, aún, es no. A pesar de que más del 78% de las personas mayores de 50 años son autónomas e independientes, su participación en el mundo del trabajo es baja: solo un 31,8% forma parte de la fuerza laboral, con un preocupante 56,9% desempeñándose en condiciones de informalidad. Y peor aún, cerca del 55% de las personas mayores de 60 años no logra reinsertarse en el empleo formal después de tres años fuera del mercado. A esto se suma un dato que evidencia con crudeza el edadismo que permea nuestra cultura: el 65% de los reclutadores admite considerar la edad como un criterio en sus procesos de selección.
Estos números no solo reflejan una realidad injusta; revelan una pérdida enorme de talento, experiencia y diversidad para las organizaciones. Desde Tálanton, corporación sin fines de lucro comprometida con sensibilizar acerca de los desafíos y oportunidades que plantea el fenómeno de la nueva longevidad en el mercado laboral, estamos convencidos de que esto debe cambiar. Y estamos actuando para hacerlo.
Este año concentraremos nuestros esfuerzos en dos iniciativas clave: «Empresas para todas las Edades» y la «Agenda de Política Pública para los Programas Presidenciales».
La primera busca convocar a organizaciones de todo tipo a ser parte de una transformación cultural profunda. Queremos entornos laborales libres de sesgos etarios, donde se reconozca el valor de los equipos multigeneracionales y se potencie el aporte de los profesionales 50+. Esta comunidad de empresas —al adherir a principios y buenas prácticas, y compartir aprendizajes y experiencias— se convierte en un motor de cambio, inspirando a otros y generando entornos más productivos, inclusivos y sostenibles.
La segunda iniciativa pone el foco en la política pública. Hemos desarrollado una propuesta integral para la inclusión laboral del talento 50+, basada en experiencias internacionales y recomendaciones de organismos globales. No se trata solo de una medida justa o ética. Es una política necesaria para enfrentar los desafíos del envejecimiento: contribuye a la sostenibilidad fiscal, mejora la productividad, reduce la pobreza en la vejez y fortalece la cohesión social. Por eso, creemos que su incorporación en los programas presidenciales es urgente.
Chile tiene hoy la oportunidad de liderar en América Latina una transición hacia un modelo de envejecimiento digno, activo y con derechos. La inclusión laboral 50+ no es un gesto de buena voluntad. Es una necesidad estructural. Es una señal de madurez social y un compromiso ineludible con el futuro.
Desde Tálanton, hacemos un llamado a los líderes, empresas, instituciones y ciudadanos: construyamos juntos una cultura que valore la experiencia, la diversidad y el aporte de todas las edades. Los invito a sumarse a esta transformación cultural.