10 Nov Empleabilidad senior: una oportunidad estratégica que Chile no debe dejar pasar
La revisión de los programas de los principales candidatos presidenciales muestra que el tema de la longevidad comienza, por fin, a abrirse paso en la agenda pública. Varios incluyen iniciativas vinculadas al trabajo en edades avanzadas, un avance significativo en comparación con procesos electorales anteriores. Sin embargo, aún falta dar un paso decisivo: transformar estas ideas en una estrategia país que reconozca plenamente el valor del talento senior.
Existen propuestas valiosas. Evelyn Matthei plantea subsidios a la contratación de mayores, jornadas adaptativas y transiciones flexibles hacia el retiro. José Antonio Kast incorpora la idea de un “estatuto senior”, con incentivos a la recontratación y formación continua. Jeannette Jara sitúa la “economía plateada” en el centro de su programa, junto con un subsidio al empleo que considera a las personas mayores dentro de sus prioridades. Franco Parisi propone incentivos y esquemas flexibles orientados a ampliar oportunidades laborales.
Estos avances muestran una mayor conciencia del desafío. No obstante, ninguno de los programas aborda de manera integral la situación de los ejecutivos senior, un segmento clave para la productividad, la continuidad organizacional y la mentoría de nuevas generaciones. Persisten barreras como el edadismo, la desvinculación temprana y la falta de rutas claras de reinserción y actualización profesional. La experiencia acumulada de miles de profesionales sigue siendo un activo que el país no está aprovechando en toda su magnitud.
El envejecimiento acelerado de Chile –uno de los más rápidos de América Latina– nos obliga a mirar este tema con altura estratégica. Para 2050, uno de cada tres chilenos será mayor de 60 años. Esta transformación no debe ser vista como una carga, sino como una oportunidad histórica para enriquecer nuestro capital humano, fortalecer la productividad y construir un modelo de desarrollo que valore el aporte de cada generación.
Desde Tálanton hemos impulsado esta mirada a través de nuestras prácticas organizacionales y de un conjunto de 12 propuestas de políticas públicas orientadas a mejorar la empleabilidad de las personas mayores de 50 años. Seguimos convencidos de que la nueva longevidad abre espacios extraordinarios para innovar, colaborar y construir un país más inclusivo y competitivo.
Chile cuenta con una reserva de talento invaluable, llena de experiencia, resiliencia y visión. Aprovechar esa fuerza no es solo un acto de justicia generacional; es una apuesta inteligente por el futuro. Invitamos a nuestros socios y aliados a seguir empujando juntos esta transformación.