Las estrategias que nos propone Mariana George-Nascimento para abordar el edadismo

El edadismo o discriminación por edad “es probablemente el desafío más significativo y complejo” que deben enfrentar los profesionales 50+, según Mariana George-Nascimento, socia de Tálanton. Según explica, este fenómeno “se sustenta en percepciones y estereotipos que sitúan a los profesionales mayores de 50 años en una posición de desventaja frente a personas más jóvenes, entre ellos, menor capacidad de adaptación al cambio, menos potencial de desarrollo, lentitud en la toma de decisiones, menor energía y ambición y competencias tecnológicas más precarias, como evidencian estudios especializados”.

Mariana rebate estas percepciones e indica que “los baby boomers -comparativamente con las otras tres generaciones con las que hoy conviven laboralmente- se distinguen por aportar una ética laboral sólida; mayor lealtad y compromiso hacia su trabajo; capacidad para integrar equipos y colaborar con otros, y flexibilidad para enfrentar cambios, adquirida de primera mano a lo largo de la vida. Además, han acumulado experiencia, madurez y redes profesionales, poseen mayores habilidades interpersonales y son optimistas, pues han superado crisis y grandes desafíos derivados de los cambios sociales que les ha tocado experimentar”

¿Cómo se debe abordar en Chile la problemática que se genera por los cambios demográficos y el desafío de impulsar la progresión?

Es necesario implementar estrategias de enfoque múltiple. La OCDE, por ejemplo, recomienda combinar incentivos para que las personas proyecten carreras laborales más largas; políticas que combatan la discriminación por edad y promuevan una nueva perspectiva de los empleadores respecto a la mantención y contratación de trabajadores de mayor edad, y, el fomento a la empleabilidad, a través del aprendizaje permanente y la formación continua.

Entre los incentivos para que las personas trabajadoras opten por proyectar sus carreras profesionales por períodos más extensos -necesario para contrarrestar la reducción del tamaño de la fuerza de trabajo-, se sugiere considerar la imposición de restricciones a la jubilación anticipada a casos muy justificados; la incorporación de mayores grados de flexibilidad laboral, tales como teletrabajo, flexibilidad horaria, regímenes de jornada parcial y regímenes de jubilación gradual, además de la creación de condiciones laborales que faciliten la continuidad laboral de una fuerza de trabajo que envejece y aspira a mejorar su transición laboral.

Las políticas antidiscriminación por razones de edad, deberían incluir campañas comunicacionales enfocadas en sensibilizar a la opinión pública sobre las implicancias de la inclusión laboral de las personas mayores y de los riesgos asociados a la inacción en esta materia; leyes de cuota de carácter temporal, que permitan facilitar la instalación del cambio cultural necesario para contribuir a superar los sesgos hoy presentes, a la par con incentivos tributarios o subsidios salariales asociados a la contratación -a jornada total o parcial- o a la aplicación de modelos de gestión del empleo para trabajadores de más de 50 años, y la alineación de los salarios con la productividad. Además, se debe fomentar que las prácticas de contratación, promoción y capacitación sean equitativas para todas las edades.

En cuanto a las medidas de capacitación continua para potenciar la empleabilidad, deben considerarse subsidios cuyo otorgamiento se supedite a que la formación sea pertinente al tipo de tarea que se desarrolla, a fin maximizar su eficacia. Además, es necesario que los propios trabajadores comprendan la criticidad de actualizar permanentemente sus conocimientos y adquirir nuevos, con independencia de su edad, ya que se ha constatado que los trabajadores mayores tienden a participar significativamente menos en este tipo de actividades.

Finalmente, considerando el impacto derivado del cambio demográfico en curso y la entidad de la tarea, es preciso que el Estado, la empresa y la sociedad civil se coordinen para impulsar e implementar medidas dirigidas a promover vidas laborales más largas y facilitar el trabajo de las personas mayores.

Mariana George Nascimento

Socia fundadora

Abogada y MA en políticas públicas, posee amplia experiencia en asuntos públicos, gestión de incidencia y entorno, gestión legislativa, alta dirección y en proyectos estratégicos de desarrollo y fortalecimiento institucional. Actualmente es la Secretaria Técnica del Consejo de Alta Dirección Pública y previamente se desempeñó en el Senado de la República y en el Congreso de los Estados Unidos.